El eclipse anular de 2023 en México

Fecha: 30 de Junio de 2023

Edición: Junio 2023 No. 35

Alfredo Campos · | Recuadros de divulgación | Visto 360 veces

El sábado 14 de octubre de 2023 tendrá lugar un fenómeno astronómico majestuoso que podrá ser visto en México; la Luna pasará frente al Sol y lo cubrirá casi en su totalidad, haciendo que el Sol luzca por unos minutos como un delgado anillo de luz. Dicho acontecimiento se conoce como un eclipse anular de Sol, y podrá ser observado (si se siguen todas las medidas de seguridad) a lo largo de una franja de unos 200 km de ancho en la Península de Yucatán. En el resto del país el eclipse de Sol será parcial, por lo que se podría decir que la Luna nos va a quitar un pedacito de Sol por unas horas.

¿Qué es un eclipse anular?

Un eclipse es un espectáculo de luces y sombras que se produce cuando se alinean el Sol, la Luna y la Tierra. Durante un eclipse, el Sol siempre está ubicado en un extremo de esta alineación, y dependiendo de qué cuerpo celeste se encuentre al centro se pueden tener dos tipos de eclipses: los solares y los lunares. En los eclipses lunares, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, y al quedar en medio proyecta una sombra que cubre parcial o totalmente a nuestro satélite natural. Por otro lado, en los eclipses solares es la Luna la que se interpone entre el Sol y la Tierra, y su sombra proyectada sobre nuestro planeta da origen a distintos tipos de eclipses solares: parciales (la Luna no tapa del todo al Sol pues la alineación no es tan buena), totales (la Luna cubre completamente al Sol) o anulares (la Luna sólo deja al descubierto un delgado anillo luminoso alrededor del Sol). El que un eclipse solar sea total o anular depende de las distancias a las que se encuentre la Luna de la Tierra al momento del eclipse, ya que nuestro satélite sigue una órbita elíptica alrededor de nuestro planeta. Para visualizarlo mejor se podría hacer lo siguiente: sujeta una naranja o manzana con tu brazo extendido y toma un limón con la otra mano. Supongamos que la fruta más grande y alejada de ti es el Sol, y el limón es la Luna. Ahora, alinea ambas frutas con tu ojo, sosteniendo al “Sol” tan lejos como puedas y a la “Luna” a unos 10 centímetros de tu ojo. Si alejas la “Luna” de ti con dirección hacia el “Sol” notarás que se verá cada vez más pequeña y que a una cierta distancia dejará de tapar completamente al “Sol”. Si alejas un poco más de ti a la “Luna” notarás que podrás ver el contorno del “Sol” si la alineación es buena. En su movimiento alrededor de la Tierra, la Luna no sigue un camino circular perfecto centrado en nuestro planeta, sino más bien una trayectoria que parece una circunferencia ligeramente achatada (una elipse) y que no está centrada en la Tierra. Debido a ello, la Luna a veces está más cerca de nosotros (se dice que la Luna está en su perigeo) o más lejos (se dice que la Luna está en su apogeo). Esas variaciones en la distancia de la Luna hacen que su tamaño en el cielo cambie un poco: si la Luna está más lejos de nosotros entonces se ve más pequeña, y si esto coincide con la ocurrencia de un eclipse solar este podría ser entonces un eclipse anular.

Tanto en los eclipses totales como en los anulares hay una fase parcial antes y después del momento culminante del eclipse debido a que la Luna va cubriendo gradualmente al Sol antes de la totalidad, y luego lo va descubriendo poco a poco. La fase parcial inicia cuando el Sol y la Luna hacen contacto aparente en el cielo, y termina cuando ese contacto se pierde.

¿En dónde se podrá observar?

Si el clima lo permite, cualquier habitante de México podrá contemplar el eclipse solar de octubre de 2023, al menos como parcial. En todo el país, la Luna ocultará al menos la mitad del disco solar, y el porcentaje máximo de ocultamiento será distinto para cada localidad. En la ciudad de León Guanajuato, la Luna empezará a cubrir al disco solar (inicio de la fase parcial) aproximadamente a las 9:30 de la mañana; el máximo del ocultamiento solar, que alcanzará en esta ciudad entre un 60 % y un 70 %, tendrá lugar a las 11 de la mañana, y el fin de eclipse parcial se producirá unos minutos antes de la 1 pm. En Aguascalientes los horarios serán muy similares, así como el porcentaje del máximo ocultamiento solar por la Luna.

A continuación se lista el porcentaje máximo de ocultamiento del Sol en algunas ciudades del país

  • 50 % - 60 %: La Paz, Puerto Vallarta, Colima y Manzanillo.
  • 60 % - 70 %: León, Aguascalientes, Hermosillo, Durango, Tijuana, Ensenada, Mazatlán, Guadalajara, Morelia, Acapulco, Ciudad de México y Querétaro.
  • 70 % - 80 %: Chihuahua, Torreón, San Luis Potosí, Mexicali, Oaxaca, Pachuca, Veracruz y Tuxtla Gutiérrez.
  • 80 % - 90 %: Cancún, Villahermosa, Monterrey, Ciudad Juárez y Matamoros.
  • Mayor a 90 %: Mérida, Campeche y Chetumal.

El eclipse anular será visible en México en regiones de los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo. En el estado de Yucatán, algunas de las poblaciones afortunadas serán: Maxcanú, Uxmal, Celestún, Tekax y Sisal, entre otras. La duración de la fase anular será de aproximadamente 4 minutos, y dependerá de la cercanía de la ubicación geográfica con el centro de la franja de totalidad. :



En los lugares en donde el eclipse pueda ser visto como anular y en sus cercanías, el cielo se oscurecerá de manera notoria un poco antes, durante y un poco después del máximo del eclipse, aunque no se hará completamente de noche en pleno día como ocurre durante un eclipse total de Sol. De cualquier manera, es recomendable observar el cambio que se producirá en la luminosidad del cielo a medida que el eclipse llegue a su máximo.

Además de México, otros países podrán presenciar este acontecimiento celeste. El eclipse anular de Sol será visible en el oeste y el sur de los Estados Unidos (por la mañana), en varios países de Centroamérica (incluyendo a Panamá), en Colombia y en Brasil ya al atardecer. En la ciudad de Recife, en este último país, el eclipse anular ocurrirá durante la puesta de Sol. El eclipse será parcial en casi todo el continente americano (ver: https://www.timeanddate.com/eclipse/map/2023-octo¬ber-14).

¿Cómo lo puedo observar?

Mirar sin protección un eclipse solar es tan peligroso para la vista como mirar directamente al Sol en cualquier otro momento, lo que podría provocar daños irreversibles a los ojos. Por ello, para la observación segura de eclipses solares deben tomarse en cuenta varias consideraciones importantes que se van a describir a continuación.


Los métodos para observar un eclipse solar pueden agruparse en dos: los directos y los indirectos. En los métodos directos uno voltea a ver al Sol mediante filtros ópticos especiales diseñados para atenuar de manera suficiente no sólo la gran cantidad de luz visible que recibimos del Sol, sino también la radiación ultravioleta e infrarroja que no podemos ver, pero que también podría dañar diferentes estructuras al exterior y al interior de nuestros ojos, sin experimentar ningún dolor que nos ponga en alerta. Los métodos indirectos son aquellos en los que uno ve una imagen del Sol eclipsado proyectada en alguna superficie, sin mirarlo directamente. Es por ello que los métodos indirectos son los más seguros, pues en ningún momento se voltea a ver a nuestra radiante estrella.

Lentes para observación de eclipse. Archivo CIO



Métodos directos de observación

A continuación, se listan algunos de los métodos directos más comunes para observar un eclipse solar:


1. Se recomienda usar anteojos o visores certificados, especialmente diseñados para la observación de eclipses solares. Estos suelen venir con un armazón de cartón, y deben cumplir con la norma internacional ISO 12312-2:2015. Se pueden adquirir directamente en el CIO, escribiendo al correo jefatura.apropiacion.ciencia@cio.mx. Los filtros ópticos que utilizan estos anteojos o visores (y los que se describen en el siguiente punto) son muy oscuros, así que es normal que una vez que nos los coloquemos no veamos nada con ellos. Una vez que nos los pongamos frente a nuestros ojos ya podremos voltear para buscar al Sol en el cielo (y no antes). Guíate por la ubicación de tu sombra para saber hacia dónde tienes que voltear para encontrar al Sol cuando tengas puestos los anteojos. No observes de esta manera por más de 10 segundos seguidos al Sol, descansa durante unos minutos y luego puedes repetir la observación. Este tipo de filtros ópticos nos permiten ver al Sol como si fuera la Luna, es decir, redondo y con un brillo que resulta cómodo para observar. Si por alguna razón unos anteojos o visores para la observación solar mostraran al Sol con un brillo elevado que resultara incómodo, hay que dejar de usarlos de inmediato volteando hacia otro lado y retirándolos, pues podrían no estar brindando la protección necesaria.

2. Se puede usar un filtro óptico o cristal para careta de soldador sombra 13 o 14. El sombra 13 es el mínimo recomendable para la observación directa del Sol de forma segura, y el sombra 14 es el mejor. Con este tipo de filtros estás protegiendo tu vista de la luz visible, de la radiación ultravioleta e infrarroja. No uses filtros sombra 10 o inferiores, ya que entre menor sea este número menor es la capacidad del filtro y ya no proporcionan una óptima protección a la vista. El filtro sombra 12 está cerca del umbral para la observación segura. No es recomendable para la observación directa del Sol, sin embargo, si es el único que puedes conseguir se podría hacer lo siguiente para utilizarlo de forma segura: llena una cubeta o recipiente con agua y ponlo en el suelo de tal manera que le llegue la luz directa del Sol; una vez que el agua esté quieta, podrás ver de forma segura el reflejo del Sol en el agua usando tu filtro sombra 12. Al hacerlo de esta manera, ya no estás viendo al Sol directamente, sino su reflejo, que es menos intenso, y de esta manera el filtro 12 te brinda la protección adecuada (sólo usa un filtro 12, 13 o 14 con este método del reflejo en el agua, y no un filtro de número inferior). NUNCA observes el reflejo del Sol en el agua sin protección, ya que el reflejo sigue siendo aún bastante intenso como para dañar tu vista. El procedimiento seguro de observación consiste en primero colocar el filtro óptico frente a tus ojos mirando hacia otro lado y sólo después de ello voltear a ver al Sol ya con el filtro. Observa hasta por 10 segundos al Sol eclipsado con estos filtros ópticos, y luego voltea a otra dirección con el filtro frente a tus ojos antes de retirarlos, de manera que nunca veas al Sol sin el filtro. Deja descansar tu vista por unos minutos antes de volver a repetir la observación. Este tipo de filtros se puede comprar en las ferreterías, y su costo es de unos 20 pesos.

3. El uso de filtros solares para la observación con telescopios o binoculares debe hacerse sólo bajo la supervisión de una persona experta en el tema, pues se corre el riesgo de sufrir daños oculares aún más rápidos y graves que los que se generarían si se hace una observación directa del Sol sin protección. Los riesgos en este tipo de observaciones se deben al uso de un filtro no seguro, a la poca supervisión del buen uso del instrumento óptico, a la mala colocación del filtro en dicho instrumento o a su desprendimiento durante la observación. Por esa razón, se desaconseja esta manera de observar el eclipse, salvo que una persona experta se encargue de dirigir la actividad, como podría ocurrir en observatorios astronómicos, en universidades, instituciones de investigación científica, así como en planetarios y museos de ciencia.

Métodos indirectos de observación

Estos son los métodos más seguros ya que se puede constatar que el Sol está siendo eclipsado sin necesidad de mirarlo directamente. Hay varias maneras en las que puedes ver la progresión del eclipse de manera indirecta, algunas de ellas divertidas para chicos y grandes:

1. Busca evidencias del eclipse bajo la sombra de los árboles. Los rayos de Sol que atraviesan su follaje y que alcanzan a llegar al piso formarán pequeños círculos luminosos, que son la imagen del Sol. Durante el eclipse, a ese círculo le faltará un pedacito, pues la Luna está tapando una parte del Sol. Entonces, en vez de círculos observarás una especie de “cuernitos” cuya forma variará a medida que el eclipse progresa, y que serán muy fácil de identificar y de fotografiar.

2. Puedes usar galletas de las que tienen pequeños agujeros (Marías, Crackets, Ritz, Habaneras, etc.) o hasta utensilios de cocina como coladores de plástico. Si los colocas de cara al Sol notarás que la luz que pase por cada orificio formará esos pequeños cuernitos en una hoja blanca de papel que coloques a manera de pantalla para facilitar su visualización. Comienza colocando la hoja a unos 10 centímetros por detrás de la galleta y ve alejando la hoja poco a poco de la galleta para que veas el cambio de tamaño de los solecitos eclipsados en ella. Este método es divertido y seguro para los niños, pues todo se hace dándole la espalda al Sol y al final la galleta se podría incluso comer. Entre más lejos esté la galleta de la pantalla más grande será la imagen del Sol eclipsado. Es importante recordar que con los métodos indirectos no se debe voltear a ver al Sol, y por supuesto que no se debe mirar al Sol directamente a través de los orificios de la galleta.

3. En una hoja, pedazo de cartulina o cartón delgado se puede hacer un orificio de entre 1 y 3 mm de diámetro con un pin y luego con la punta de un lápiz o un clavo pequeño para hacerlo un poco más grande. La luz del Sol que pase por el orificio formará en alguna hoja blanca de papel o en el piso la imagen del Sol eclipsado, como sucede con el método de las galletas. Se puede experimentar con distintos tamaños de orificio para ver si con alguno se ve mejor el eclipse. ¿Qué pasaría si ahora hicieras varios de estos orificios en la misma hoja? ¿Y si con muchos agujeritos separados haces tu nombre en el papel? Verías en la hoja blanca tu nombre formado por tantos solecitos eclipsados como agujeros hayas hecho. Haz uso de tu creatividad.

4. Es posible usar un espejo pequeño para formar la imagen del eclipse parcial en alguna pared cercana. El espejo se debe cubrir con cinta de aislar, dejando solamente un cuadrito al centro de entre 2 y 3 mm de lado. La luz reflejada por esa pequeña superficie descubierta del espejo formará en un muro (ubicado a menos de un metro de distancia) la imagen redonda del Sol, y cuando ocurra el eclipse, a este círculo luminoso le faltará un pedacito. Se puede usar un cuadrito descubierto del espejo más grande, digamos de 1 cm de lado, pero en ese caso la luz reflejada deberá hacerse incidir en un muro a varios metros de distancia, y de preferencia al que no le llegue la luz del Sol para mejor visualización. En este método no se debe observar al Sol en ningún momento, y no se debe dirigir el reflejo del Sol a una persona o mascota.

5. Hay métodos de observación indirecta en los que se usa un telescopio o binoculares para proyectar la imagen del Sol eclipsado en una hoja de papel o cartulina blanca, pero no serán descritos aquí ya que aunque tienen la ventaja de que permiten la observación de varias personas al mismo tiempo y la imagen formada se ve amplificada y con mayor detalle, requieren de supervisión continua (especialmente si hay niños) para evitar que alguien se asome por el instrumento óptico ya que éste no tiene ningún filtro óptico que atenúe la luz. Además de ello, no cualquier telescopio o binoculares pueden exponerse al Sol por tiempo prolongado, pues algunas de sus partes podrían dañarse por sobrecalentamiento dado que fue-ron diseñadas para la observación nocturna del cielo.



Formas incorrectas de observación

Bajo ningún motivo se deberá observar al Sol usando alguno de los siguientes objetos o una combinación de ellos a manera de filtros, ya que no ofrecen la protección necesaria y nuestros ojos podrían sufrir daños irreversibles:

  • Radiografías o película fotográfica velada.
  • Gafas de Sol convencionales (ni aunque se usen más de unas sobrepuestas).
  • Discos compactos.
  • Botellas oscuras.
  • Vidrio ahumado.
  • Filtros ópticos no certificados.
  • Polarizadores.
  • Caretas de soldador cuyo número de sombra sea desconocido.

Tampoco se debe mirar el reflejo del Sol en un vidrio, charco o cualquier superficie con agua, aunque uses gafas de Sol.

Además de proteger la vista, también hay que proteger la piel, ya que durante un eclipse podríamos exponernos por mucho tiempo al Sol al tratar de observarlo de diferentes maneras. Por ello, es recomendable vestirse con ropa que cubra los brazos y piernas, de preferencia de colores claros, usar gorra o sombrero y ponerse bloqueador solar. Hay que tratar de buscar un lugar de observación cercano a una sombra para resguardarse mientras se descansa o se platica con otras personas, tratando así de reducir el tiempo de exposición al Sol.



Para finalizar, vale la pena mencionar que potencialmente millones de personas podrían querer observar este acontecimiento, y lo peor que podría ocurrir es que lo hicieran de manera no apropiada al no contar con la información necesaria. Recomendarles que no lo observen sería privarlos de conectar con el Universo a través de un fenómeno natural a escala cósmica, e impedirles vivir una experiencia extraordinaria y memorable. Una vez terminado el eclipse habrá seguramente muchas niñas, niños, jóvenes y adultos en quienes quedará depositada la semilla de la curiosidad científica (o si la semilla estaba ya sembrada germinará con más vigor), sentirán un mayor asombro por la naturaleza y un gusto por conocer y comprender; querrán saber más sobre el Universo, e incluso podrían despertarse y/o fomentarse en ellos vocaciones hacia la ciencia y la tecnología. Los métodos indirectos de observación están al alcance de la mayoría de las personas, y debemos hacer el esfuerzo por acercarles la información que necesitan para disfrutar del eclipse en completa seguridad.

La última vez que ocurrió un eclipse anular de Sol visible en nuestro país fue el lunes 10 de junio de 2002, es decir, hace 21 años. El eclipse anular de octubre de 2023 será la obertura para el gran eclipse total de Sol que podremos presenciar en México en 2024, luego de 33 años de espera.