MTRA. ELY JUDITH ROSINA

GALLO RAMÍREZ

Fecha: 31 de Marzo de 2023

Edición: Marzo 2023 No. 34

Ely Gallo · | Mujer | Visto 330 veces

¿Cuál es tu labor en el centro de investigaciones?
Participo en el desarrollo de proyectos vinculados a la industria. Es decir, algunas empresas se acercan al CIO planteando algún problema que desean resolver; si es posible ofrecerles solución, se plantea una propuesta de proyecto (con costo, tiempos y alcance) y dadas las condiciones, el proyecto se desarrolla. Particularmente, para una empresa que fabrica lentes oftálmicas, desarrollamos software para diseñar lentes oftálmicas de adición progresiva. En otros proyectos he desarrollado software para analizar imágenes digitales con el propósito de identificar defectos o distinguir algunas características específicas. Por ejemplo: clasificar zanahorias por tamaño, forma y calidad; analizar tornillos tipo M3 (verificar el paso, diámetros, calidad, etc.); identificar faltantes de plástico en piezas automotrices (por donde se carga la gasolina en un modelo de auto), etc.

Mi labor inicia en el entendimiento del problema y sus requerimientos para la elaboración de una propuesta, identificando los recursos necesarios para lograr el producto final que se entregará al cliente. Entre compañeros de distintas disciplinas definimos el alcance del proyecto, estimamos tiempos y costos. Luego viene el desarrollo (donde desarrollo software), la entrega del producto (con manuales), capacitación para su uso y mantenimiento, y finalmente una etapa de soporte técnico.

¿Qué es lo que más te gusta de tu labor?
Varias cosas: me ha gustado conocer algunas fábricas, donde finalmente instalamos nuestros desarrollos; me gusta formar parte de equipos multidisciplinarios, no tengo que saberlo ni hacerlo todo yo; me gusta que cada proyecto tiene sus propios desafíos; y me encanta ver que funciona el código que programo y que le es útil a alguien.

¿Por qué decidiste estudiar algo relacionado con ciencia/tecnología?
Por gusto. Siendo niña disfrutaba mucho de las clases y tareas de matemáticas. En preparatoria me surgió un interés también por la medicina y disfruté combinar el bachillerato de físico-matemático con capacitación de enfermería (hice mi servicio social en una clínica del IMSS y estar en quirófano fue sorprendente para mí). En fin, yo vivía en La Paz, B.C.S., donde no hay licenciaturas en medicina, matemáticas, ni física; y mis padres no tenían posibilidad de pagarme estudios/estancia en otra ciudad, así que, de las carreras disponibles en esa ciudad elegí estudiar Ing. en Sistemas Computacionales, en el ITLP. Fue mi profesor de Matemáticas IV (Gil, quien notó mi gusto y todavía habilidad en la materia) quien me hizo saber del CIMAT, a donde acudí a un taller de verano y donde, gracias a una beca de manutención del Conacyt, cursé la maestría en “Computación y Matemáticas industriales”.

¿Recuerdas algún hecho puntual que haya marcado tu vida orientándola hacia el camino profesional de la ciencia y la tecnología?
Creo que sólo fue el hecho de disfrutar de estas áreas. Recuerdo el gusto por ver programas como “El Mundo de Beakman”, y unas caricaturas que transmitían en televisión local, “Érase una vez… los inventores” (por cierto, están en youtube). Ah, y un librito de experimentos que mi papá llevó un día a casa, se llamaba “La pandilla científica”, ¡me encantaba! Así como en aquellos tiempos me gustaba un libro sobre “los porqués del cuerpo humano” y acompañar a mi hermana a ver Cosmos, de Carl Sagan. Por otro lado, mi mamá influyó para darle importancia a mis estudios. Ella creció en un pueblo y sólo le fue posible cursar hasta secundaria. Yo soy la segunda de cuatro hermanas y un hermano y mi mamá constantemente nos decía que debíamos aprovechar la oportunidad de poder estudiar, con otras palabras nos hacía pensar en que, si en el futuro nos encontrábamos en una situación desafortunada, debíamos ser capaces de poder salir de ella siendo independientes; “nos programó” para que tuviéramos profesión (incluso posgrados) y cada quien eligió su camino de acuerdo a sus gustos y las circunstancias del momento.

¿Encontraste dificultades en tus años de estudio, si es así, de qué tipo?
Me cuesta trabajo identificar alguna dificultad. Al menos no las tuve yo. Notaba que en ingenierías éramos menos mujeres que hombres y nunca supe por qué. Mis compañeros y maestros siempre fueron respetuosos con todas nosotras. En maestría, formé parte de la 3ra. generación de la maestría en Computación y fue la primera vez que ingresábamos mujeres (dos de siete estudiantes, en el año 2000)

¿Qué le dirías a todas las niñas y chicas que les interesa la ciencia o la tecnología como carrera profesional?
Les comparto esta anécdota: alguna vez estaba viendo un documental sobre volcanes y mientras entrevistaban a una experta, mi hija de preescolar me preguntó: “¿una mujer puede ir a los volcanes?” Obviamente le respondí: “¡Claro hija!, ¡Una mujer puede hacer lo que ella quiera! ¡Puede dedicarse a cualquier cosa que le guste!”